¿Qué es el magnesio y por qué es importante para el cuerpo?
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Cuando pensamos en nutrientes importantes, solemos recordar primero la proteína, el hierro o la vitamina C. El magnesio recibe menos atención, aunque está presente en numerosos procesos que ocurren todos los días dentro del cuerpo: producir energía, formar proteínas, transmitir señales nerviosas y permitir que los músculos se contraigan y se relajen.
Eso no significa que el magnesio sea una solución para cualquier malestar ni que todas las personas necesiten suplementarlo. Significa que es un mineral esencial y que el organismo depende de un aporte adecuado para funcionar con normalidad.
En pocas palabras
- El magnesio es un mineral esencial que debe obtenerse a través de la alimentación y, en ciertos casos, de suplementos.
- Participa como cofactor en más de 300 sistemas enzimáticos.
- Interviene en la función muscular y nerviosa, la producción de energía, la formación de hueso, proteínas y ADN.
- La mayor parte de las necesidades debería cubrirse con una alimentación variada.
Un mineral que participa en cientos de procesos
El magnesio funciona como cofactor. En términos sencillos, ayuda a que muchas enzimas puedan realizar correctamente su trabajo. Estas enzimas intervienen en reacciones relacionadas con la producción de energía, la síntesis de proteínas, el control de la glucosa y la formación de material genético.
También participa en el transporte de calcio y potasio a través de las membranas celulares. Este movimiento de minerales es importante para la transmisión de impulsos nerviosos, la contracción muscular y el mantenimiento de un ritmo cardiaco normal.
Otra parte del magnesio del cuerpo se encuentra en los huesos. Por eso, hablar de salud ósea no implica pensar únicamente en calcio: el magnesio también forma parte de los procesos que mantienen el tejido óseo.
¿Cuánto magnesio se necesita?
Las necesidades cambian según la edad, el sexo y la etapa de vida. Como referencia, el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos señala recomendaciones diarias de 400 a 420 mg para hombres adultos y de 310 a 320 mg para mujeres adultas. Durante el embarazo, las cantidades de referencia son diferentes.
Estas cifras representan el consumo total proveniente de alimentos, bebidas y suplementos. No deben interpretarse como una invitación a tomar esa cantidad completa en cápsulas. Una parte importante puede obtenerse a través de semillas, legumbres, nueces, verduras de hoja verde y granos integrales.
¿Es común tener deficiencia?
Consumir menos de lo recomendado no equivale automáticamente a presentar una deficiencia clínica. En personas sanas, los riñones ayudan a conservar magnesio cuando el consumo baja temporalmente. Sin embargo, una ingesta insuficiente durante periodos prolongados, algunas enfermedades gastrointestinales, ciertos medicamentos, la diabetes tipo 2, el consumo crónico elevado de alcohol y el envejecimiento pueden aumentar el riesgo de niveles inadecuados.
La deficiencia verdadera no debe diagnosticarse únicamente por síntomas generales. Cansancio, debilidad o calambres pueden tener muchas causas. Cuando existe una preocupación real, lo adecuado es revisarla con un profesional de la salud.
Alimentos primero
Las verduras de hoja verde, las semillas, las nueces, las legumbres y los granos integrales son algunas de las fuentes más conocidas. Los alimentos aportan magnesio junto con fibra, proteínas, grasas y otros micronutrientes, por lo que la calidad del patrón alimentario completo importa más que buscar un solo “alimento milagro”.
Los suplementos pueden ser útiles cuando la dieta no cubre las necesidades, existe una indicación profesional o se busca una cantidad específica difícil de alcanzar con alimentos. En ese caso, conviene revisar la forma de magnesio, el magnesio elemental por porción y la tolerancia individual.
Una mirada equilibrada
El magnesio no trabaja de forma aislada. Forma parte de una red de nutrientes y procesos que dependen también del descanso, la alimentación, la actividad física y el estado general de salud.
Conocer su función permite tomar mejores decisiones: priorizar alimentos ricos en magnesio, leer con atención las etiquetas y evitar la idea de que una dosis mayor siempre será mejor. El objetivo no es consumir la mayor cantidad posible, sino encontrar un aporte adecuado y sostenible.
El contenido es informativo y no sustituye la orientación de un profesional de la salud.
Fuentes consultadas
- NIH Office of Dietary Supplements. Magnesium — Health Professional Fact Sheet. Actualización de 2026.
- NIH Office of Dietary Supplements. Magnesio — Datos en español.







